Mi trabajo pictórico investiga el territorio como experiencia viva, más que como representación. A través de la abstracción, construyo imágenes que no describen paisajes, sino que emergen de ellos: territorios atravesados, integrados y transformados en memoria visual.
En la serie Cartografías, desarrollo mapas de territorios inexistentes que funcionan como dispositivos de orientación sensible. No se trata de ubicarse en un lugar físico, sino de reconocer estados, transiciones y zonas de tránsito interno. Cada obra propone un recorrido donde lo visible convive con lo que aún no está del todo definido.
Trabajo principalmente con acuarela sobre papel, explorando la tensión entre control y fluidez. La obra se construye en capas, pero también se deja afectar por el comportamiento del agua, permitiendo que el proceso tenga un rol activo en la imagen final.
Estas cartografías no fijan límites: abren preguntas. Invitan al espectador a habitar el mapa y completar su sentido desde la propia experiencia.